La vela auricular, un producto muy de moda últimamente, se presenta como la mejor alternativa hasta la fecha para limpiar en profundidad el cerumen del oído. En esta descripción veremos las ventajas que ofrece frente al tradicional bastoncillo de algodón.
Vela auricular: origen, composición y uso
Utilizada desde hace milenios por los indios hopi de Arizona, en Estados Unidos, la vela auricular es un método ancestral para limpiar el conducto auditivo. También se la conoce como «vela hopi».
Se presenta en forma de cono compuesto por cera de abeja y algodón natural. Se vende en paquetes de dos unidades y la vela auricular viene acompañada de un disco protector para evitar cualquier riesgo de quemadura.
Por regla general, la ceniza se consume verticalmente y permanece adherida a la estructura del accesorio. Los discos solo tienen una función tranquilizadora para que la sesión de higiene de los oídos se desarrolle correctamente.
Aunque a veces es objeto de críticas, la vela auricular no es peligrosa en sí misma. Sin embargo, no debe ser utilizada por personas que sufran inflamaciones o irritaciones del conducto auditivo, ni por personas con perforaciones en los tímpanos. Por último, tampoco deben utilizarla las personas alérgicas a los productos elaborados a partir de cera de abeja.
Por último, la vela hopi se puede utilizar con regularidad. Recomendamos una sesión cada tres semanas por oído. Cada sesión dura aproximadamente diez minutos por oído.
Por cuestiones de comodidad, asegúrese de que haya dos personas para que el tratamiento se desarrolle correctamente.
La persona que recibe el tratamiento se tumba con la oreja hacia arriba. El asistente enciende la vela y la sostiene hasta que se consuma.
Funcionamiento y resultados obtenidos gracias a la vela hopi
El proceso es sencillo. Al consumirse, la vela auricular ablanda todo el cerumen del conducto auditivo. Esta acción se lleva a cabo gracias a los vapores calientes de la cera de abeja, que ejercen una ligera presión. En definitiva, permite extraer toda la suciedad presente en los oídos.
Al estimular la circulación sanguínea, la vela auricular relaja y calma a la persona que la utiliza. De hecho, emite un sonido muy agradable en el oído, similar al sonido de las conchas marinas.
Su acción va más allá. No solo limpia en profundidad, sino que también mejora la agudeza auditiva.
Entre los efectos secundarios deseables de la vela auricular, podemos citar los siguientes:
- Regulación de la presión sanguínea entre el conducto auditivo y la cabeza. Por lo tanto, puede aliviar ciertos tipos de migraña o zumbidos.
- Elimina el agua presente en el oído después de bañarse, que puede provocar otitis.
- Previene los mareos en algunas personas.
Al finalizar el tratamiento con velas auriculares, notará los efectos beneficiosos en la higiene general de sus oídos.
Al abrir la parte no consumida opuesta al disco, observará la notable presencia de cerumen e impurezas en su oído.
Aquí queremos insistir en la ineficacia de los bastoncillos de algodón, que eliminan el cerumen de la superficie y lo empujan hacia el interior del conducto auditivo.
El uso de la vela auricular sin duda le hará cambiar de opinión al ver la impresionante extracción de cera amarillenta del oído.
