Gastroenteritis: Descubra nuestros remedios naturales

¿Qué es la gastroenteritis? Se trata de una inflamación del sistema digestivo. Aparece principalmente durante el otoño y el invierno. En la mayoría de los casos se trata de una infección viral, pero lamentablemente a veces puede ser de origen bacteriano.

¿Cuáles son los síntomas de la gastroenteritis?

Ya sea viral o bacteriana, la gastroenteritis presenta los mismos síntomas. Estos aparecen de forma repentina y no todos son necesariamente evidentes en todas las personas infectadas. En general, el paciente sufre trastornos del apetito, vómitos o náuseas más o menos frecuentes. Pero también puede sufrir diarrea, espasmos estomacales bastante fuertes, fiebre leve o fatiga más o menos pronunciada.

 Esta infección suele ser bastante leve. Pero hay que tener cuidado, ya que puede ser más complicada de soportar para personas frágiles, como bebés o ancianos.

 La infección suele ser de corta duración (de tres a cinco días, dependiendo de los síntomas y del tratamiento aplicado).

 Sin embargo, el paciente sigue siendo contagioso hasta tres días después de su recuperación.

¿Cómo tratar una gastroenteritis?

Al tratarse de una infección del sistema digestivo, lo primero es limitar el trabajo del estómago. De hecho, al reducir el trabajo del sistema digestivo, se frenan ligeramente, pero de forma significativa, los síntomas más desagradables que puede provocar una gastroenteritis.

También es necesario adaptar la alimentación a esta infección reduciendo o absteniéndose de consumir alimentos crudos o caducados. No hace falta recordar que hay que lavar bien las frutas y verduras antes de consumirlas.

 Comer carnes a la parrilla y alimentos como arroz (incluido el agua de cocción) o zanahorias es ideal para ayudar a reparar la flora intestinal. Hidratarse también es uno de los hábitos que hay que adoptar en caso de gastroenteritis. Asegúrese también de descansar mucho.

Las medidas de higiene son bastante fáciles de adoptar:

  • Evite el contacto directo con las personas de su entorno que estén infectadas por el virus.
  • Limite la frecuentación de lugares públicos (grandes superficies, transporte público, especialmente en caso de epidemia grave, con el fin de limitar el riesgo de contaminación).
  • Lávese las manos con agua y jabón si estornuda o tose para eliminar el máximo de bacterias. I
  • Recuerde utilizar una solución hidroalcohólica en caso de no disponer de agua. Sin embargo, utilice agua y jabón siempre que sea posible. De hecho, los geles hidroalcohólicos no eliminan los virus por sí solos con su simple aplicación.

Los alimentos que hay que privilegiar

 Ante todo, recuerde hidratarse bien bebiendo tanta agua como sea posible.

Consuma alimentos ricos en almidón, como arroz o pasta, pero evite los cereales integrales, que dificultan el tránsito intestinal, cuando lo que se busca es calmarlo y ralentizarlo.;

pescado (preferiblemente al vapor) o carnes magras.

También se intentará introducir probióticos en la dieta mediante ampollas de sabor neutro y sin contraindicaciones, aptas tanto para niños como para adultos, o mediante yogur con bifidus, plátano o compota de manzana.

El resto de frutas deben evitarse durante el periodo de contaminación, ya que podrían provocar vómitos o diarrea.

Por último, las tostadas de bizcocho con miel le sentarán muy bien. A este respecto, tenga en cuenta que el miel de azahar Es un muy buen antiespasmódico. Permite reducir los calambres estomacales causados por el virus.

Existen otros remedios naturales para combatir y tratar la gastroenteritis. La naturaleza está repleta de beneficios que pueden ayudar al ser humano a cuidarse y alimentarse de forma más sana y equilibrada.

Entonces, ¿por qué no intentar cambiar nuestros hábitos en materia de salud y optar por métodos más respetuosos con el organismo en lugar de medicamentos que cada vez son menos eficaces contra los virus? 

Dejemos que la naturaleza nos ayude en este asunto.